Suba a bordo

Una sonrisa y el cocinero le hará visitar
Los diferentes puentes del carguero.
Algunos se transformarán en su
observatorio privilegiado
Una cómoda tumbona o reposera para observar el océano y
respirar su aire incomparable

Con el permiso del capitán tendrá acceso
al puente de mando , uno de los lugares
más fascinantes del buque (hágase discreto...)

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